¿Alguna vez se preguntó por qué los implantes dentales son mucho más efectivos que las opciones tradicionales de reemplazo de dientes?

La osteointegración, es la conexión estructural que se forma entre la mandíbula natural y el implante de titanio. En comparación con las opciones tradicionales de reemplazo de dientes que no están conectadas directamente a la mandíbula, los implantes dentales son muy superiores, ya que imitan la fuerza y la funcionalidad de un diente natural.
¿Cómo funciona la osteointegración?
La osteointegración es un proceso lento que puede tardar entre 3 y 6 meses en completarse. La Dra. María Higuera, dentista de confianza en Valladolid, de la Clínica Dental Vuka nos explica que todo el proceso se puede dividir en 4 fases:
Fase 1: Hemostasia

La osteointegración comienza tan pronto como se perfora un agujero en el sitio del implante y el poste de titanio se coloca en contacto con la mandíbula. Una vez que se perfora el sitio, los vasos sanguíneos se romperán, causando sangrado leve y una respuesta natural para que el área comience a cicatrizar.
En pocos minutos, ciertos iones y proteínas séricas que se escapan de los vasos sanguíneos comienzan a adherirse a la superficie del implante de titanio. Mientras esto sucede, los vasos sanguíneos también comienzan a curarse soltando trombocitos que se agrupan para sellar el área rota.
Fase 2: Inflamación

Varias horas después de la cirugía, las células que son responsables de la función inmune del cuerpo se liberan para limpiar la materia ósea astillada, los tejidos y las bacterias orales de la herida.
Los vasos sanguíneos se vuelven más permeables, lo que hace que las células endoteliales se separen ligeramente entre sí. Esto permite que los leucocitos polinucleares penetren a través de las paredes de los vasos sanguíneos y entren en la herida.
Fase 3: Proliferación

Unos días después de la cirugía, una célula que se encuentra en el tejido conectivo conocido como fibroblastos ingresa a la herida y produce colágeno y otras fibras. Esto estimula la formación de células perivasculares que son un tipo de célula madre que se encuentra en los vasos sanguíneos.
Como resultado, se forman nuevos vasos sanguíneos que se integran en la red vascular existente. El suministro de oxígeno se restablece permitiendo que comience la curación ósea.
Alrededor de una semana después de la cirugía, una gran célula ósea multinucleada conocida como osteoclastos comienza a absorber el tejido óseo, un paso que es crucial para la fase de curación. A medida que los osteoclastos disuelven parte de la estructura ósea con ácido clorhídrico, se liberan ciertos subproductos que son necesarios para la formación de tejido óseo nuevo.
Fase 4: Remodelación

Varias semanas después de la cirugía, la nueva estructura ósea comenzará a remodelarse de una manera que la haga muy receptiva a las fuerzas oclusales. Esto generalmente ocurre en forma de estructuras óseas que se conectan al poste de titanio en ángulo recto.
A medida que pasan los meses, comienza a formarse la estructura del hueso laminar, que es una alineación paralela de colágeno. Esta formación de estructura ósea laminar es muy fuerte, lo que permite que el diente implantado sea completamente funcional.